| Cuando se presenta una
ocasión propicia para salir de un apuro o alcanzar lo que se desea, se dice que
la persona ha visto el cielo abierto. La expresión, que también se utiliza en
plural -ver los cielos abiertos- proviene del martirio de San Esteban, que se
describe en los 'Hechos de los Apóstoles'. Mientras los agresores del mártir se empeñaban en
imponerle el castigo corporal, San Esteban, elevando los ojos a las alturas,
exclamó: "Veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está en pie a la
diestra de Dios". |